viernes 6 de noviembre de 2009

NO QUIERO SOBREVIVIR. QUIERO VIVIR.


WALL-E

Es difícil describir todas las emociones, la ternura infinita, que desprende esta obra maestra de Pixar. Una historia casi sin diálogo que se adueña de nosotros. Una pequeña joya de orfebrería que consigue devolverle al cine la palabra POESÍA.

No es para niños. O al menos, no sólo para ellos. Es para adultos que seguimos siendo niños.
Con homenajes que van desde Chaplin, Buster Keaton a Isaac Asimov o Odisea en el espacio, Star Wars, Cortocircuito, E.T, Hello Dolly, Manhattan….la historia de Wall-e es lo más conmovedor e intimista que he visto nunca en la pantalla grande.

Hay tantos detalles, tanto derroche de creatividad, que es necesario visionarla más de una vez, y así volver a sentir esa magia, esa esperanza (pese al escenario distópico), ese estado de felicidad que te inunda en cada una de sus secuencias.

Andrew Stanton dirige esta bellísima fábula acerca de cómo olvidamos de dónde procedemos y de que aún no es tarde para vivir. Y Thomas Newman le pone la banda sonora.

Gracias, Pixar.

3 invitaciones a vivir:

ElPoeta dijo...

Hace tiempo que tenía ganas de verla, pero después de leer tus palabras, no dejaré de hacerlo. Gracias y un beso, amiga,
V.

Alatriste dijo...

Me encantó esta película en su día, sobre todo la primera parte. Me parece una obra maestra, casi tanto como El caballero oscuro. Je, je, je. ¿No echas de menos compartir palabras? Espero que estés muy bien y en plena forma. Cuídate mucho, Regi. Besos.

Regina dijo...

Elpoeta: te encantará...ya verás.

Alatriste: es verdad, no tanto como el caballero oscuro jaja
Cuidate