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jueves, 17 de septiembre de 2015

SOBRE ESTA EUROPA RACISTA Y CRUEL

Otro artículo sobre los refugiados, te dirás. En realidad no, ya estamos saturados de tantas imágenes de muertes, niños sin infancia, gentes sin patria ni futuro. Y de tanto verlo, nos volvemos unos cínicos y ya ni no afecta. Pasa demasiado a menudo, en demasiados países.

Este artículo es tan solo una reflexión sin pretensiones sobre ciertas verdades que han salido a la luz a raíz de este sinsentido, tanta crueldad, odio y mensajes profundamente racistas por parte de los que nos prometieron una Europa solidaria, humana, que ayudaría a sus países en momentos duros.

Nada más lejos de la realidad. 

Todos hemos visto cómo se han caído las caretas de nuestros dirigentes y los de otros países durante esta mal llamada "crisis de refugiados" que son, en realidad, las consecuencias de las guerras en muchos países a los que abandonamos a su suerte excepto para venderles armas y enriquecernos de forma claramente inmoral.

Todos hemos descubierto la verdadera cara de esta Unión Europea: una no muy agradable. Una que nos recuerda a tiempos no tan lejanos. Da miedo. Dan miedo estos mensajes de odio hacia el que viene de otros países. Da miedo oír que vienen a invadirnos, que son terroristas (personas como tú como yo, con hijos, con terror, con hambre, huyendo de la guerra).

Da miedo oír, por boca de los que luego dan lecciones de democracia a otros países con gobiernos que no les gustan, que no hay sitio para todos (¿no hay sitio para 2000 para cada país?).
Da vergüenza oír que habría que darles trabajo a todos (a los españoles no nos garantizan el trabajo) y que ese es el motivo por el cual no se les ayuda de ninguna forma.


Dan terror las imágenes con las mangueras, con gas pimienta, las condenas de cárcel, la reclusión en campos que nos recuerdan a otros tristemente célebres que parece que no desagradaban tanto.

Hungria recibe a los con cañones de agua y gas lacrimógeno



Da asco que nuestros dirigentes solo intenten reunirse a hablar una vez al mes. Esta crisis lleva meses, años. Estas guerras, esta miseria, el hambre lleva años, decenios ocurriendo. No se resuelve ni con cuotas, ni con caridad. No se resuelve atacándoles, echándoles gas pimienta. Y mucho menos se resuelve mirando hacia otro lado.

Se resuelve actuando como defensores del ser humano, dejando de vender armas a esos países, dejando entrar a personas que huyen de la guerra. Se resuelve intentándolo.


BBC Internacional muestra una y otra vez imágenes de un bebé que ha sufrido el cañón de agua.


Indigna lo racista que es la UE. Lo fascista de sus maneras. Lo inhumana que ha demostrado ser, pese a sus promesas y sus palabras populistas. Da asco que se comporten como una secta, igual que tantas otras instituciones estos días cruciales, como la Iglesia, las personas mal autodenominadas "profamilia", algunos periodistas que no hacen periodismo, se venden a la audiencia y a sus amos. 

Da asco que el deporte nacional de ciertos países sea convertir a la víctima en el enemigo. Da vergüenza que tanta gente compre ese mensaje a estas alturas, con toda la historia que tenemos sobre nuestros hombros, con tanta sangre derramada con el odio al diferente como excusa.

Da tristeza que olvidemos tan rápido que este caldo de cultivo es el perfecto para otro auge de nazismo en varios países, para otra guerra entre hermanos. Grecia o Francia y algunos de sus partidos no vaticinan nada bueno en ese sentido.


Como dice este niño sirio de apenas siete años, en #Hungría: "Just stop the war. We won't want to come to Europe". No quieren invadirnos, ni molestarnos, ni robarnos el trabajo. Quieren tener una vida sin miedo, sin hambre, como cualquiera de nosotros.


Decían que los frentes no estaban claros, pero estos últimos años han quedado perfectamente definidos: o estás a favor de los seres humanos o estás contra ellos. Con esto no hay término medio. 

Si impides la entrada de los refugiados, si no haces nada cuando ves las mangueras y el gas contra los débiles, si permites que las mafias se enriquezcan más que nunca a costa de la inacción de los gobiernos, no hay duda: estás en contra de las personas. Y no hay nada que puedas decir que cambie la forma en que a partir de ahora te mirarán tus ciudadanos, además de votantes.

Me da esperanza ver a tanta gente particular solidaria, ayudando en todo lo que puede. Si ellos actúan ¿por qué no lo hacen nuestros gobiernos que tantas lecciones de democracia dan a los otros?

Me da esperanza ver a tanta gente surgiendo en periódicos digitales, en partidos políticos nuevos, voces que se imponen que se hacen oír para decir lo que muchos pensamos: la UE se comporta como si fuera fascista. Es cruel, inhumana, indigna. El proyecto europeo que nos impusieron, y del que nos amenazan con echarnos a los países más afectados por la crisis y las políticas de recortes inútiles y asesinas, ha fracasado.


Todos nosotros estamos fracasando. Estamos fracasando como seres humanos al permitir todo esto, año tras año, sin hacer nada. Fracasamos porque en su día, esta cruel secta llamada capitalismo, liberalismo y UE nos inyectó el veneno de que seríamos más felices si nos olvidábamos de los demás y solo pensábamos en nosotros, que estar solo era mucho mejor y nos haría más ricos que vivir juntos, unidos y ayudándonos en los malos tiempos. Apeló a nuestra soberbia y egocentrismo y acertó.


Lo único bueno que tienen las crisis es que son esas collejas, esas caídas que necesitábamos para recuperar nuestra esencia solidaria, recordar que no somos números ni cuentas bancarias: somos seres humanos. Es triste que tantos tengan que morir para que despertemos de ese sueño tan egoísta que al final consiste en tener muchos RT y FAV.


Lo que está pasando con millones de refugiados que huyen de la guerra, del hambre, la foto de Aylan, los bebés muertos en las pateras, los inmigrantes muertos en Melilla, etc. todo eso podría ser nuestro revulsivo para cambiar el rumbo, que tomamos engañados y quizás producto de nuestra soberbia, que nos dirige a una catástrofe que nos afectará  a todos.

"O vivimos juntos o morimos solos". Una frase televisiva que nuestra generación entiende y con la que se identifica totalmente. 
Sin los demás, no somos nada. Uno solo no tiene suficiente fuerza. Y quizás por eso mismo nos quieren solitarios, individualistas, pisando al otro para ascender. Porque si nos dividen, ganan. Y si los fascistas ganan, la humanidad entera pierde.


Os dejo algunos artículos imprescindibles sobre este tema:







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